Ayer jueves, 4 de diciembre de 2008, se estrenó “La perrera”, la última creación del colectivo de Espacio Inestable, dirigida por Jacobo Pallarés, una obra que he podido seguir durante parte de su proceso creativo (en la fotografía, un momento de los ensayos), y que se presenta ante el espectador como un trabajo experimental con muchas y buenas aportaciones en los textos, en la dirección actoral, en la escénica y en la interpretación. El resultado final aún tardará en verse, porque este grupo
siempre se plantea el trabajo como un continuo sin fin. Pero desde el comienzo se puede detectar que hay buen material. La obra no deja indiferente a nadie, porque presenta una realidad cotidiana, con una crudeza, si acaso, excesiva, que desnuda por igual cuerpos y almas, y que muestra los sentimientos y las sensaciones sin artificios ni simulacros. Y por si fuera poco, cada cierto tiempo y sin previo aviso se rompe el espacio escénico para que uno por uno todos los actores (director incluido, que además representa con gran disposición y profesionalidad el papel más oscuro y desagradecido que pueda imaginarse) recuperen por unos minutos su propia personalidad y hablen de sus miedos y sus refugios. Esto es lo que hay. Ésta es mi lucha. Algo que también podríamos decir cada uno de nosotros, aunque de momento sólo se haya planteado que lo hagamos cuando se apaguen las luces y la función se dé por terminada.
siempre se plantea el trabajo como un continuo sin fin. Pero desde el comienzo se puede detectar que hay buen material. La obra no deja indiferente a nadie, porque presenta una realidad cotidiana, con una crudeza, si acaso, excesiva, que desnuda por igual cuerpos y almas, y que muestra los sentimientos y las sensaciones sin artificios ni simulacros. Y por si fuera poco, cada cierto tiempo y sin previo aviso se rompe el espacio escénico para que uno por uno todos los actores (director incluido, que además representa con gran disposición y profesionalidad el papel más oscuro y desagradecido que pueda imaginarse) recuperen por unos minutos su propia personalidad y hablen de sus miedos y sus refugios. Esto es lo que hay. Ésta es mi lucha. Algo que también podríamos decir cada uno de nosotros, aunque de momento sólo se haya planteado que lo hagamos cuando se apaguen las luces y la función se dé por terminada. La perrera
intérpretes enrique bataller, mireia sobrevela, mar mandli
trabajo corporal dominik boruki
audiovisual sonia aleixandre
sonido óscar llorca
sonido óscar llorca
espacio escénico y vestuario carlos ramón y patricia guerrero
textos alberto t. blandina, rafael palomares, rafael casañ, maribel bayona, jacobo pallarés
ayudante de dirección pedro lozano
dirección actoral y corporal alejandra garrido y maribel bayona
dirección y dramaturgia jacobo pallarés
fechas: 4-7, 11-14, 18-21 diciembre
horario: jueves a domingo 20:00 h
espacio inestable (c/ dr. sanchis bergón nº 5 bajo)
reservas 665388000
precio: 8 euros (viernes, día del espectador 6€)
horario: jueves a domingo 20:00 h
espacio inestable (c/ dr. sanchis bergón nº 5 bajo)
reservas 665388000
precio: 8 euros (viernes, día del espectador 6€)


















Leo en el diario Las Provincias de hoy (29 de agosto de 2008) que el grupo “Niñamala” va a distribuir copias gratis de su último disco, como modo de promoción de su trabajo, debido sobre todo a lo difícil que resulta el acceso a los canales de distribución discográfica, colapsados por las grandes estrellas de la música, y también porque el mercado tampoco es ya una garantía de ingresos. Otros que pelean contra viento y marea. Son muchos. Somos. Bueno, lo que me importa ahora es destacar la gran calidad de este grupo, al que tuve ocasión de ver y escuchar en una obra teatral que pasó por Espacio Inestable y por la sala Matisse de Valencia en el pasado mes de mayo. La obra lleva por titulo “Rabioso Gardel”, y es un repaso con música en vivo y sabor a tango de algunos aspectos de la vida del inolvidable Carlos Gardel. El autor de la obra y de la música es Alberto Torres Blandina, líder de Niñamala. Me gustó la obra en su conjunto, la idea y el desenfado de su puesta en escena, con Alejandra Garrido en la dirección y una buena interpretación de Maribel Bayona, encantadora como siempre, y de un estupendo Alejandro Pino (en la foto, un momento de la representación). Y me gustó mucho la música creada por Alberto Torres Blandina, y sobre todo su desenvoltura en el escenario. Suerte, “Niñamala”. Os la merecéis.







