La semana que acaba trajo buenas noticias para el VEO, que ha sido elegido en la Feria Internacional de Teatro de Huesca como el festival con mejor programación entre los festivales españoles. Enhorabuena a Mariví Martín y a su equipo. La elección mediante mensajes de correo electrónico, que podían enviar profesionales y programadores de teatro de toda España, demuestra no sólo la consolidación de un evento radicalmente moderno entre la población valenciana sino la atención que se le presta desde cualquier punto de la geografía nacional, y quiero pensar que internacional, porque es esa la voluntad que expresa su programación. La verdad es que yo disfruté con auténtico placer muchos de los espectáculos de la edición pasada -primera para mí-, y por lo tanto estoy deseando que llegue febrero de 2009 para ver las nuevas propuestas. El lema: la naturaleza, la materia orgánica, lo vivo. Se me hace la boca agua.Mientras tanto en Murcia se complica la organización de su Alter-Arte a causa de la solidaridad con el cómico Leo Bassi (a quien las presiones políticas lograron tirar de la programación) de muchas de las compañías contratadas para el evento. Alrededor de 60 compañías renuncian a su participación, decía el Diario El País en su edición del pasado día 28 de septiembre, a la vez que los responsables de la Conserjería de Cultura señalaban que sólo eran 28 y acusaban de manipulación de las cifras a algunas de las compañías que se habían dado de baja. Sólo 28. Les parecerán pocas, en todo caso, cuando había un total de 68 programadas y cuando el primer efecto de la suspensión del espectáculo de Bassi fue la renuncia de Nelo Vilar, director del festival, y el segundo la dimisión de su equipo. La cultura para algunos políticos sigue siendo como la flor del ojal. Sólo sirve para lucirla, pero está muerta. Pura propaganda.
¿Y en Valencia qué? Pues en Valencia se ha presentado la temporada en el Teatro Principal, en una rueda de prensa “con gran aparato en escena que recuerda la de Bienvenido Mr. Marshall”, en palabras de R.V.M. (iniciales firmantes de un delirante artículo publicado en la edición del 1 de octubre del diario Levante). Será porque además de los altos cargos estaban los principales responsables de “Barroco”, el espectáculo teatral que luego, a las nueve de la noche, abrió el telón de la temporada. Pero de “Barroco” poco puedo decir yo hasta el momento, aunque podría relatar lo que ya han dicho otros, pues se estrenó en 2007 y acumula un buen número de buenas críticas, algunas de las cuales pueden verse en el dossier de prensa que tiene disponible Teatres en su página web. No obstante, y como aún no está incorporada la reseña crítica que Enrique Herreras le dedica hoy en el diario Levante, dejo anotado aquí un enlace a ésta. Además, merece la pena leerla, la recomiendo, porque Herreras trata siempre de afinar al máximo en sus medidos y bien argumentados comentarios. 


Leo en el diario Las Provincias de hoy (29 de agosto de 2008) que el grupo “Niñamala” va a distribuir copias gratis de su último disco, como modo de promoción de su trabajo, debido sobre todo a lo difícil que resulta el acceso a los canales de distribución discográfica, colapsados por las grandes estrellas de la música, y también porque el mercado tampoco es ya una garantía de ingresos. Otros que pelean contra viento y marea. Son muchos. Somos. Bueno, lo que me importa ahora es destacar la gran calidad de este grupo, al que tuve ocasión de ver y escuchar en una obra teatral que pasó por Espacio Inestable y por la sala Matisse de Valencia en el pasado mes de mayo. La obra lleva por titulo “Rabioso Gardel”, y es un repaso con música en vivo y sabor a tango de algunos aspectos de la vida del inolvidable Carlos Gardel. El autor de la obra y de la música es Alberto Torres Blandina, líder de Niñamala. Me gustó la obra en su conjunto, la idea y el desenfado de su puesta en escena, con Alejandra Garrido en la dirección y una buena interpretación de Maribel Bayona, encantadora como siempre, y de un estupendo Alejandro Pino (en la foto, un momento de la representación). Y me gustó mucho la música creada por Alberto Torres Blandina, y sobre todo su desenvoltura en el escenario. Suerte, “Niñamala”. Os la merecéis.







